Cultura
Visita Cartago: tras las huellas de una ciudad milenaria
Fundada según la leyenda por la reina Dido en el siglo IX a. C., Cartago fue una de las mayores potencias del antiguo Mediterráneo, rival de Roma. Destruida y luego reconstruida por los romanos, dejó un conjunto de restos excepcionales, hoy catalogados como patrimonio mundial de la UNESCO y esparcidos en una tranquila zona residencial.
un poco de historia
Comprender Cartago significa superponer dos ciudades. Cartago púnica, comercial y marítima, se enfrentó a Roma durante las Guerras Púnicas, las de Aníbal y sus elefantes. Después de su destrucción en el 146 a.C. BC, Roma refundó la ciudad, que pasó a ser una de las más importantes del Imperio. La mayoría de las ruinas visibles hoy son romanas, pero la colina Byrsa conserva memoria púnica.
Sitios que no debes perderte
- Las Termas de Antonino: una de las termas romanas más grandes de África, frente al mar.
- El teatro romano, todavía utilizado cada verano para el Festival Internacional de Cartago.
- Villas romanas y sus mosaicos.
- Los puertos púnicos, cuya forma circular aún es legible.
- Colina Byrsa y su museo, el corazón histórico de la ciudad.
Cómo organizar tu visita
Los sitios de Cartago se encuentran dispersos a lo largo de varios kilómetros. Un billete único da acceso a todos los puntos de interés. Reserva medio día para lo imprescindible, un día completo para verlo todo sin prisas. Es preferible la mañana: el calor es más llevadero y la luz es ideal para las fotos. Buenos zapatos y agua son esenciales, ya que la sombra es escasa.
Museo y colina de Byrsa
Byrsa Hill ofrece el mejor panorama del Golfo de Túnez y permite captar la geografía de la antigua ciudad de un vistazo. El Museo Nacional de Cartago, situado en la cima, presenta esculturas, estelas y objetos cotidianos que dan cuerpo a esta historia bimilenaria.
Cartago se presta para una visita tranquila, entre historia y vistas al mar. Si te alojas cerca, en La Marsa o Sidi Bou Said, podrás regresar allí a diferentes horas del día para apreciar todas las luces.